Empleo justo en casa Lo nuevo

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Despidos injustificados, reducción y/o aplazamientos de salarios y un incremento en las cargas de trabajo en un contexto de mayor riesgo, es el panorama de las trabajadoras del hogar en México durante la pandemia

En México únicamente el 1% de las trabajadoras del hogar cuenta con un contrato laboral y acceso a seguridad social.
El 51.9% de las trabajadoras del hogar se encuentra en situación de pobreza y el 51.7% vive con inseguridad alimentaria.
La campaña #TrabajoEnCasaEsTrabajo busca despertar la solidaridad y empatía de los y las empleadoras, para que en esta compleja situación garanticen los derechos de la trabajadora de su hogar.

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23 de septiembre del 2020, Ciudad de México.- Tras la emergencia sanitaria por COVID-19 el sector de las trabajadoras del hogar ha visto mermadas sus condiciones laborales debido a despidos injustificados, reducción y/o aplazamientos de sus salarios, además de un importante incremento en sus cargas de trabajo por la necesidad de reforzar las medidas de higiene y limpieza, así como condiciones más riesgosas para ejecutar sus labores, sin que esto implique un aumento en sus salarios.

De acuerdo a estimaciones de la OIT, el 70,4% de las trabajadoras del hogar en América Latina y el Caribe se han visto afectadas por las medidas de cuarentena, ya sea por disminución de la actividad económica, desempleo, reducción de las horas trabajadas o pérdida de salarios. En este sentido, en nuestro país, el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) ha recibido durante la contingencia sanitaria más de 300 quejas de trabajadoras a quienes no se les ha respetado sus derechos laborales.

Esta situación se agrava si consideramos que la pobreza y baja escolaridad son factores sociales que incrementan el riesgo de morir por COVID-19, así lo señala el Visor geo-espacial de la pobreza y la COVID-19 hecho por CONEVAL, en el que se indica que la tasa de letalidad es más alta en municipios con mayor incidencia de pobreza. Asimismo, dicha entidad señala que el 51.9% de las trabajadoras del hogar se encuentra en situación de pobreza, el 51.7% vive en inseguridad alimentaria y por falta de dinero o recursos, no consumen los alimentos necesarios para una vida saludable, que el 42% ganan entre uno y dos salarios mínimos, por lo que su ingreso mensual máximo, en promedio, es de $3,294.95 mientras que por hora es de $29.53.

Por su parte, el SINACTRAHO realizó el informe "Los derechos de las trabajadoras del hogar frente al Covid-19" en el que destaca que el 42% de las denuncias de recibidas son de trabajadoras que padecen alguna comorbilidad que aumenta el riesgo de complicaciones ante el coronavirus, y si consideramos que en México de los 60 a 69 años es el rango de edad con más muertes por COVID-19, significaría que alrededor de 312 mil trabajadoras del hogar en nuestro país están en riesgo, pues son adultas mayores.

En el panorama económico la situación no mejora, pues quienes fueron despedidas o no tienen goce de salario en este momento, no se les otorgó una liquidación conforme a la ley ,y la posibilidad de entrar a los programas sociales como -Crédito a la Palabra para Trabajadoras del Hogar (IMSS) es muy baja, pues sólo el 1% está afiliada al mismo y en condiciones de solicitarlo.

Ante esta adversa situación, una vez más, Empleo Justo en Casa hace un llamado apelando a la solidaridad, comprensión y empatía de las personas que las emplean para que no las dejen solas, para que recuerden que es probable que la trabajadora de su hogar sea el sustento de su familia, que el pago de su salario es vital para su subsistencia en una pandemia que nos afecta a todos y a todas, pero a las trabajadoras del hogar las afecta el doble.

Desde la sociedad se puede construir una mejor realidad para las trabajadoras del hogar, a través del cumplimiento de sus derechos laborales. "Negar los aportes del trabajo del hogar a la economía y no respetar los derechos laborales de quienes lo ejercen (en su mayoría mujeres), es una forma de violencia estructural y racismo que las personas empleadoras podemos empezar a erradicar" señaló Friné Salguero, directora del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir.

Se señalan tres acciones fundamentales: la firma de un contrato laboral, un salario digno y la inscripción al seguro social. Es necesario respetar los derechos de las trabajadoras del hogar, como de cualquier otro trabajador o trabajadora, simplemente no debe haber excepciones, ni siquiera en una crisis porque #TrabajoEnCasaEsTrabajo.

Finalmente, se hizo un exhorto al gobierno federal para que en los planes de respuesta al covid-19 considere y destine recursos económicos para las personas trabajadoras del hogar que perdieron sus ingresos y se encuentran en situación de pobreza, así como incentivos para su formalización; y en el mediano plazo, la creación de un padrón de trabajadoras del hogar y personas empleadoras a fin de conocer la situación del sector y las condiciones en las que laboran para eficientar propuestas de política pública.

Bibliografía

ONU Mujeres, OIT, CEPAL, "Trabajadoras Remuneradas del Hogar en América Latina y el Caribe frente a la crisis del Covid-19", pág 20.
CONEVAL, Visor Geoespacial de la Pobreza y la COVID-19 en los municipios de México, https://www.coneval.org.mx/Medicion/MP/Paginas/Hallazgos_4_Agosto.aspx
OIT, "Perfil del trabajo doméstico remunerado en México". 2019, pág. 23
Sinactraho, "Los derechos de las trabajadoras del hogar frente al Covid-19", Sexto informe, actualización al 7 de agosto 2020.
Análisis realizado por el Instituto de Estudios sobre Desigualdad A.C. con base en los datos de INEGI en la ENIGH 2018.